martes, 2 de marzo de 2010
En los regímenes con sistemas económicos de libre mercado, se suele confundir Estado con Gobierno. El Estado en su conjunto tiene su razón de ser en los ciudadanos, en todo el conjunto de individuos que lo componen. Desde el punto de vista en lo referente en política social no se puede simplificar, todo es más complejo y con grandes matices. Estamos acostumbrados a pensar que el Gobierno de turno es la panacea de todas las soluciones, no confundamos Estado con Gobierno; El Estado es una entidad burocrática, en particular, El Estado de libre mercado, (capitalismo económico), sus verdadero beneficiarios no es el pueblo soberano como nos quieren hacer creer, los auténticos dueños son profesionales de las finanzas de capitales acumulados de toda clase de riquezas que pululan por el solar patrio, la banca, las oligarquías, el poder financiero especulador, y en tiempos pasados, las dictaduras personalistas de carácter militar. El Gobierno no deja de ser un mero órgano ejecutivo, cuya misión es gestionar las riquezas de la finca, que es el Estado, con toda su maquinaria burocrática, y la anuencia de sus verdaderos amos y señores. Todos los bienes deberían estar a disposición de los verdaderos productores, las clases trabajadoras conscientes de sus derechos y obligaciones, reflejo de ello serian beneficiados los que por su edad o enfermedad ya no pueden producir ni crear riqueza, el ser solidario con los más desfavorecidos.
Desde un concepto global, la realidad de estas sociedades interclasistas, donde individuos elitistas, dueños de almas y haciendas no les interesa que nada cambie, en su provecho egoísta. Ya lo dijo Lampedusa; hay que cambiar las cosas, para que se queden como están.
lunes, 1 de febrero de 2010
El cuerpo humano; se compone, aproximadamente, de 800 millones de células, el cerebro de 100 millones de neuronas y cien mil millones de interconexiones neuronales.
El oído, 24 mil millones de filamentos que vibran para producir el sonido.
500 músculos, 200 huesos y 7 mil nervios sincronizados.
Pulmones, 6000 millones de alvéolos purifican el aire que respiramos.
Corazón, 36 millones de latidos al año. Cien mil kilómetros de venas y arterias que llevan más de 2 millones de litros de sangre al año.
Sangre en el cuerpo aproximadamente 4 litros pero contienen 22 millones de células sanguíneas, y en cada célula hay muchas moléculas y en cada molécula hay un átomo que oscila más de 10 millones de veces por segundo.
Cada día mueren 2 millones de células en el cuerpo y son reemplazadas por 2 millones más.
En el cerebro hay 4 millones de estructuras sensibles al dolor, 500 mil detectores táctiles y 200 mil detectores de temperatura.
Sobre el esqueleto; los huesos contienen calcio y fósforo. La parte más fuerte es la de fuera. Dentro de los huesos largos hay una sustancia blanda, que es la médula ósea, conectada con el aparato circulatorio, y que produce glóbulos rojos y blancos.
Un trocito de hueso puede soportar un peso de 9 toneladas sin romperse. El mismo peso destrozaría un trozo de cemento del mismo tamaño. El hueso más largo es el fémur (46 cm), y el más pequeño el estribo del oído (2,5 mm, la punta de un lápiz).
Los dientes, de los cuales 8 son incisivos (para cortar), 4 caninos o colmillos (para desgarrar), 8 premolares y 12 molares (para masticar).
Los dientes se deterioran más fácilmente durante los primeros 25 años de vida. El esmalte maduro es más resistente. Algunos bebes han nacido con la dentadura completa, como el rey Luis XVI.
Las cuatro últimas muelas se llaman del juicio y no la llegan a desarrollar algunos mayores (25 años).